CóMO FOMENTAR EL ESPíRITU CRíTICO EN LOS JóVENES SIN CONVERTIRLOS EN OPINADORES DE TODO

© Getty Images A Socrates le salió muy caro el poner a pensar a determinada gente. Cuenta la historia que Sócrates era conocido entre sus conciudadanos como "el tábano de Atenas". Se dice, además, que estaba encantado con ese sobrenombre porque le describía muy bien: su misión era la de aguijonear al personal a través de preguntas y explicaciones de esas que incordian y que, sobre...